LIDERAZGO EFECTIVO: 8 consejos para obtener lo mejor de los demás.

Inspirar, motivar y desafiar a los demás para alcanzar sus más íntimos deseos es la manera más eficaz que existe para que tú logres ser apreciado como líder y concretes la tarea que te ha sido encomendada.

Un líder efectivo se ocupa de averiguar cuál es el rasgo especial y único que caracteriza a cada individuo con el que interactúa, y lo comparte. Además, piensa bien de la gente porque cree en sus capacidades y, siempre que tiene la oportunidad, habla sobre esas cualidades que encuentra en esas personas. Nada es tan efectivo para influir de manera positiva en los demás como el hecho de hacerles ver lo que pueden hacer y cuán lejos pueden llegar, a pesar de los reveses del camino.

Cuando le hablas al potencial de quien tienes frente a ti o a tu cargo, le estás mostrando una meta que puede alcanzar y activas sus resortes de superación personal. esto es especialmente cierto si antes te has ganado su respeto y admiración, y lograrás que llegue más lejos de lo que alguna vez se imaginó.

A continuación te enumero 8 consejos para obtener lo mejor de los demás:

  1. La opinión que tienes sobre las personas las impacta de manera profunda, así que procura que si les vas a dejar una marca sea porque las ayudaste a ser mejores y no porque las denigraste.
  2. Cuando tus acciones respaldan lo que dices creer sobre una persona la ayudas a disipar sus dudas y eso la fortalece emocionalmente, actúa entonces en consecuencia.
  3. Los nombres o etiquetas contribuyen a detener o alimentar el desarrollo de un individuo, escoge los que fortalezcan la autoestima de esas personas a quienes asistes y ellas te mostrarán sus obras.
  4. Los fracasos del pasado son una carga muy pesada que es mejor soltar para poder trabajar en alcanzar el éxito. Olvídate de lo que fue y enfócate en lo que puede ser.
  5. Si realmente quieres destacar como líder y cumplir tu labor con eficiencia, pregúntate cómo puedes mostrar a los demás las cualidades de las personas a las que estás ayudando, guiando o asesorando.
  6. Refuerza con tus acciones lo que dices que piensas de alguien más. La acción vale más que mil palabras.
  7. Si crees en alguien, díselo.
  8. En definitiva: HAZLO.

Ahora te invito a que me cuentes en los comentarios qué piensas sobre este tema ¿Te es fácil detectar las cualidades de los demás y les haces ver que crees en sus capacidades? ¿Piensas que puedes optimizar tu manera de relacionarte con las demás personas aplicando estos sencillos consejos? En caso de que tengas hijos ¿Lo aplicas en tu comunicación con ellos? Si tu respuesta ha sido negativa ¿Cuál ha sido tu mayor dificultad?

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CUALIDADES DE UN LÍDER: Cómo generar un impacto positivo en los demás.

Si realmente deseas generar un impacto positivo en los demás, es necesario que superes tus propias limitaciones. Si aún no has alcanzado tus metas más ambiciosas, al menos tienes que estar encaminado hacia ellas, porque de no ser así no podrás transmitir de manera natural la fuerza y la credibilidad propias de un líder.

A diario puedes entrar en contacto con cientos de personas, puedes dictar infinidad de seminarios, no sólo leer sino incluso escribir docenas de libros sobre desarrollo personal, pero nada de eso surtirá efecto en la gente si tú no aplicas en ti mismo lo que sabes. Sólo siendo ejemplo de lo que promueves podrás resultar convincente.

Hay maneras de ganarse a la gente, pero si no logras convertirte primero en un vencedor, lo que obtendrás será una gran decepción. Primero ocúpate de crecer y, una vez que estés convencido de tus fortalezas y alcances, entonces estarás listo para enfocarte en ayudar a los demás en eso que ya dominas por completo.

Para ganarte a los demás, es imprescindible que goces de verdadera salud emocional porque de eso depende tu propia sensación de bienestar personal, y es absolutamente cierto que no puedes brindar a otros lo que tú mismo no tienes dentro de ti. No puedes disfrutar de la compañía de otros si te sientes mal contigo mismo. De igual manera, los demás no podrán sentirse bien estando contigo si no exteriorizas el equilibrio, el dinamismo, la confianza y la seguridad que buscan al apoyarse en ti.

Es normal tener algunas inseguridades, y ser un ganador no se trata de proyectar una falsa imagen con la que pretendas aparentar ser invencible. La gente común y corriente busca sentirse segura y se queda donde se siente aceptada. Muchas veces, quienes están a tu alrededor sólo demandan que los orientes sin criticarlos y dan lo mejor de sí mismos si reciben instrucciones de alguien tolerante y comprensivo.

No todos vamos a la misma velocidad y ritmo. De hecho, respetar los tiempos de cada uno habla de la tolerancia que nos tenemos a nosotros mismos. ¿Tú respetas tus propios tiempos?

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¡Te espero en la próxima publicación!

7 CONSEJOS PARA EJERCER LIDERAZGO SIN CULPAR A OTROS NI A TI MISMO

Vivimos en un mundo en el que lo común es culpar a los demás de lo que nos ocurre a nosotros.

Con seguridad, debes tener grabado en tu memoria más de un incidente en en el que te culparon a ti por algo que salió mal, hayas tú tenido participación directa o no en el hecho.

No te conozco ni estuve allí, pero me atrevo a asegurar que alguien importante para ti te culpó de aquel mal resultado. Sí, se siente horrible. Lo sé porque a todos nos ha sucedido alguna vez.

También pudo haber ocurrido que estabas a cargo de una situación que no terminó bien, porque otras personas involucradas no cumplieron correctamente su parte, y tú los culpaste por ese fracaso sin asumir tu propia responsabilidad en el incidente.

La culpabilización por errores cometidos es el pan nuestro de cada día y es algo que nos amarga la vida a todos.

En la medida que vas acumulando culpas en tu haber, tu diario vivir se vuelve cada vez más gris, te sientes responsable por todo y no eres capaz de asumir nuevos retos porque el miedo a un mal resultado te paraliza.

Bien sea que tengas que trabajar con otros bajo la dirección de un líder, o seas tú ese líder que debe dirigir a otras personas (no importa si estamos hablando de tu grupo familiar), aprender a asumir tu responsabilidad te permitirá tomar el control de las situaciones que se presenten y manejarte de manera más efectiva.

Un mal líder culpa a su equipo de los malos resultados porque no asume sus propios errores, y con su propia actitud entorpece la comunicación que es tan necesaria para trabajar juntos y encontrar soluciones a los problemas.

Si deseas salir del círculo vicioso de la culpa, te dejo siete consejos útiles en cualquier área de tu vida:

  1. Ten siempre presente que los buenos y malos momentos son de todos.
  2. Si bien eres el líder, tú también eres parte del equipo y debes asumir tu propia responsabilidad.
  3. Ten la suficiente confianza con las personas de tu entorno laboral (o personal, según sea el caso) para que la comunicación fluya y puedan entre todos darse cuenta cuando algo no está saliendo bien y corregirlo de inmediato.
  4. Si se comete algún error que afecta a todo el grupo, asume tu propia responsabilidad en el hecho y no culpes a los demás miembros de algo en lo que tú también estás involucrado.
  5. Cuando los resultados no sean los esperados, aprende de la experiencia examinando lo que se hizo correctamente y lo que no.
  6. Habla con tu equipo, escucha lo que cada uno tiene que decir y ayúdalos a asumir su propia responsabilidad en los resultados, igual que como lo hiciste tú.
  7. Una vez haya sido estudiada entre todos la situación, informa las medidas que tomarás para corregir el error y evitar que se repita en el futuro.

Ejercer el liderazgo humano no es tarea fácil porque requiere que te pongas en el lugar de otros para comprenderlos, sólo así podrás establecer una comunicación efectiva; pero si lo logras, puedes dar por hecho que serás un mejor líder en un mundo cada vez más consciente.

Y tú ¿Crees que puedes aplicar estos consejos y salir del círculo de la culpa? Déjame tu comentario y conversemos al respecto, ¡me encantará responderte!

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Para que algo ocurra, hay que estar dispuesto a dar el primer paso.

CONOCE A LOS DEMÁS Y LLEGARÁS MÁS LEJOS

Si estás en el camino del autoconocimiento, para liderar tu propia vida y ayudar a otros, debes haberte dado cuenta de que tan importante es conocer a los demás como conocerte a ti mismo.

¿Cuál es la importancia de conocer a las demás personas?

En la medida que te conozcas a ti mismo tendrás mayores posibilidades de establecer relaciones sociales saludables, te será más fácil alcanzar tus metas y por tanto el éxito en tu vida. Sin embargo, darte el trabajo de conocer a los demás será lo que determinará cuán lejos llegarás en lo que te propongas.

Saber lo que piensan las personas de tu entorno, cómo se sienten frente a los acontecimientos del día a día y cómo reaccionan ante diversas circunstancias, te da una ventaja enorme sobre el resto. Ese conocimiento es la base primordial de una comunicación efectiva que a su vez resulta vital, tanto en el desempeño profesional y laboral como en el terreno de las relaciones personales.

En el área laboral, muchas veces toca trabajar con equipos cuyos miembros tienen características muy diferentes. Si no practicas el “arte” de conocer a los demás, se te hará doblemente difícil sacar adelante el rendimiento de tu grupo. Esto es primordial a la hora de ejercer puestos de liderazgo.

Se trate de la gente con la que laboras, o incluso con la que vives, debes darte el trabajo de conocer a esas personas si quieres anticiparte a posibles problemas y darles solución incluso antes de que ocurran.

Ejercer el liderazgo humano requiere una alta tasa de comprensión, objetividad, tolerancia, disposición al diálogo e intuición. Nadie ha dicho que sea fácil, especialmente porque somos diferentes y muchas de las personas con las que a diario tenemos que interactuar carecen de conocimientos sobre lo que quizás nosotros ya dominamos. Además, se requiere de madurez emocional para enfrentar las situaciones propias de las relaciones interpersonales. Sin embargo, si lo sabes y haces lo que tienes que hacer, tienes grandes posibilidades de éxito.

Siempre que te relaciones con alguien más, toma en cuenta si la otra persona es de otro país, si pertenece a un área profesional distinta a la tuya e incluso si está en otro rango de edad. Infórmate sobre sus costumbres para entenderla mejor y así poder establecer una comunicación más efectiva.

Como reto, te sugiero que te preguntes a ti mismo cómo quieres que te traten si tienes que trabajar o convivir con personas de nacionalidad distinta, con una profesión diferente a la tuya, mayores o menores que tú. ¿Cómo quieres ser tratado si el “diferente” eres tú? Y cuando tengas tus respuestas, procede a ponerlo en práctica y mira con atención qué sucede.

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Un buen líder reconoce y comprende al otro porque sabe colocarse en sus zapatos.

ERES LÍDER POR NATURALEZA

Si te interesa el tema del liderazgo, seguramente más de una vez te habrás hecho preguntas como ¿Cuáles son las fortalezas de un líder? O ¿Cómo puedo llegar a ser un buen líder?

Para abordar este tema, comenzaré por recordarte que tu capacidad de liderazgo es el conjunto de habilidades con las que cuentas para ejercer influencia en los demás.

Generalmente, el común denominador de la gente que te rodea esperará de ti, como líder, que marques el camino y que resuelvas los problemas que te salgan al paso. Sin embargo, no siempre podrás cumplir esas expectativas.

Tú mejor que nadie sabes todas las cargas que llevas a cuestas y los dolores emocionales por los que pasas cada vez que un sueño se te cae, especialmente cuando te enfrentas al rechazo o a la mezquindad de muchos a tu alrededor.

Conforme adquieres responsabilidades y te expones, más crecen las expectativas y parece más difícil cubrirlas. Ciertamente, este mundo se caracteriza por la inconformidad, y parece que tú fueras ese muro donde la humanidad quiere escribir sus graffitis de quejas y reclamos para saciar su vanidad.

Es un error que pretendas ser perfecto, creer que puedes tener bajo control cualquier situación que surja, o peor aún exigírtelo. Nada más lejos de la realidad. Eso era antes, “en los tiempos de María Castaña” (como diría mi abuelita) que el líder era un personaje heróico del que se esperaba todo y al que le estaban prohibidas las fallas y hasta la más mínima debilidad.

Hoy en día, con la entrada en el siglo XXI y todos los cambios que estamos viviendo, la forma de ejercer el liderazgo se está modificando y está surgiendo un prototipo de líder más humano, más cercano y que nada tiene de inaccesible.

¿Existe ya ese tipo de líder? Bueno, yo pienso que el ejercicio del liderazgo es un área más donde estamos viviendo una transición como sociedad. Si no lo hay ya, muchos nos estamos preparando.

Todos estamos viéndonos en situación de aprender de nuevo para adaptarnos a las exigencias de la era en la que acabamos de ingresar y, precisamente porque la digitalización y el confinamiento durante 2020 nos han obligado a un distanciamiento social, ahora más que nunca cobra valor la empatía y la conexión emocional, para asegurarnos una comunicación efectiva en un entorno que apuesta a la deshumanización. Nos urge un liderazgo humano y los protagonistas de este proceso transformacional somos nosotros mismos.

Si queremos salir triunfantes de esta adaptación a los nuevos tiempos, tenemos que sacar a la luz al líder que llevamos dentro, para dirigir nuestra propia vida y ayudar a otros a dirigir la suya, siempre pensando en el bien común.

Entonces ¿existe ese líder humano o no? Pienso que sí, ese líder es cada uno, desde lo que es, desde lo que ama, desde lo que mejor sabe hacer y desde aquello en lo que se siente unido a los demás.

Ese nuevo líder eres tú, en la medida que te conozcas a ti mismo y, sin juzgarte, te aceptes. Sólo así podrás ver con total nitidez cuáles son esas cualidades de las que puedes echar mano para dar tu aporte en cualquier escenario en el que te desenvuelvas.

Todos somos líderes por naturaleza, sólo tenemos que descubrir en qué ¡Y tú  no eres la excepción!

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Autoliderazgo: Ser testigo de tí mismo

Cuando hablamos de liderazgo, es absolutamente necesario tocar el tema del autoliderazgo, porque no puede haber avance efectivo en ningún reto que nos planteemos si no hemos aprendido antes a gerenciar nuestras emociones y la manera como enfrentamos las situaciones del día a día.

Para lograr ser eficientes y productivos en lo que hacemos y en lo que queremos lograr, necesitamos tomar consciencia plena de cuáles son las cosas que más nos importan y qué sentimos que esas cosas nos aportan. Solo así podremos ser coherentes en pensamiento, palabras y obras: siendo conscientes de nuestros verdaderos valores. Nuestros valores son la gasolina que nos impulsa a actuar o a dar un giro necesario en un punto del camino si nos damos cuenta de que por donde vamos no estamos obteniendo satisfacción, gozo ni autorrealización.

Existen ejercicios muy interesantes para detectar cuáles son los verdaderos valores que nos mueven. Basta con hacerse algunas preguntas personales como ¿Cuáles son las cosas que a mí más me importan? ¿Qué siento que me aportan? ¿Quiénes son las personas más importantes en mi vida? ¿Qué siento que estas personas me generan y en qué siento que enriquecen mi experiencia personal? ¿Qué es eso a lo que yo jamás renunciaría y que siento que es el verdadero motivo de mi existencia?

Hay dos ejercicios que a mí en lo particular me han resultado sumamente divertidos y esclarecedores para “limpiar mi lente”. Uno se llama “Discurso del funeral” y el otro se llama “Mi diario en 5 años”. Cualquier persona que desee dar un giro positivo a su vida, sea cual sea su situación actual, tendría que realizar estos dos ejercicios de imaginación para ver con más claridad dónde está y hacia dónde va.

Recrear en la mente nuestro propio funeral nos permite imaginar qué queremos que otros digan de nosotros y cómo queremos que se nos recuerde. Aquí cabe preguntarse ¿Estoy haciendo lo que quiero que sea mi distintivo? ¿Estoy haciendo en este momento eso por lo que quiero que se me recuerde? En mi caso personal, yo sí quiero dejar huella y básicamente quiero que se me recuerde por haber trabajado para despertar consciencias. En lo que respecta a mi diario personal dentro de 5 años, hay acciones que ya he tomado y otras que tengo que sumar para que mi vida tome la dirección que deseo. Nada distinto a lo que puede estar pasando contigo. En todo caso, y tomando en cuenta mis experiencias en los últimos años y lo que estoy viviendo actualmente a raíz de la crisis en Venezuela, todas las subidas y bajadas por las que he pasado, todas las penurias, las gravedades físicas y emocionales que he tenido que transitar y las limitaciones que vivo a diario, si hay algo de lo que estoy segura es de que doy un profundo valor a mi bienestar físico, mental y emocional, por encima de cualquier circunstancia. Así mismo, doy un profundo valor al conocimiento, a la comunicación y a la libertad. Son cosas a las que no voy a renunciar jamás, por las que siempre voy a trabajar, y para mí el amor, esa fuerza que todo lo puede, pasa por el respeto a todo lo que a cada uno más le importa en la vida. Mi caso no es la excepción y el tuyo tampoco.

En este punto de preparación en el que me encuentro, pienso que antes de pensar en liderar iniciativas y a grupos, es vital aprender a dominar todo lo referente al autoliderazgo, solo así seremos coherentes y será más probable que dejemos una huella indeleble y positiva en la vida de los demás, además de contribuir al surgimiento de una sociedad más consciente.

Para que algo ocurra, es necesario estar dispuesto a dar el primer paso…

VENEZUELA: CÓMO SE RECONSTRUYE UN PAÍS…

Desde el punto de vista del liderazgo humano, para afrontar el desafío de impulsar la reconstrucción de un país, es necesario que toda la ciudadanía se comprometa y se haga responsable de la solución, en una nueva actitud de co-responsabilidad y co-compromiso, a sabiendas de que el problema es difícil de definir porque contiene muchas aristas que escapan del control y rango de acción del ciudadano común, que no hay reglas claras, que hay un clima de profunda incertidumbre donde no tenemos autoridad formal ni recursos, y que es necesario persuadir a la colectividad a asumir su parte de responsabilidad en la recuperación de los distintos espacios que sentimos que nos han sido arrebatados y entregados al abandono.
Para sacar adelante un desafío de semejante talla, es necesario implementar un conjunto de acciones, como motivar, organizar, orientar y enfocar la atención de la colectividad en la recuperación individual y de la comunidad, para lo cual va a hacer falta fortalecer lazos y trabajar unidos. Esto implica luchar contra un clima de confusión, apatía, cansancio emocional, dolor por pérdidas afectivas, miedo a perder el sustento y una profunda inseguridad emocional y material producida por la falta de recursos para respaldar cualquier iniciativa. Desde mi punto de vista personal, es muy duro no contar con recursos; sin embargo, en períodos de escasez la colaboración mutua abre ventanas donde se nos han cerrado puertas y siempre hay gente dispuesta a ayudar y a dar facilidades en pro del bien común. Por otro lado, tenemos el factor humano que es más difícil de trabajar y que depende estrictamente de cada uno y de su deseo genuino de resolver la situación. Este aspecto luce más complejo pero cuando el deseo es genuino y estamos claramente enfocados en el bienestar común, podemos tender puentes donde nuestras visiones estaban separadas y alimentar un sentimiento de seguridad y optimismo saludable, a pesar de las dificultades y todos los obstáculos que haya que superar.
Si queremos colaborar de manera efectiva con la reconstrucción del país, no podemos seguir esperando, ni el momento perfecto, ni a los dirigentes perfectos, ni un milagro del cielo en un plano del tiempo que nadie conoce. El momento es ahora, los dirigentes perfectos somos nosotros mismos que conocemos el problema y si dejamos transcurrir más tiempo las cosas solo pueden tornarse más difíciles e igual tendremos que afrontarlas. Es necesario, y urge, enfocar todos nuestros esfuerzos en despertar nuestra Conciencia Ciudadana y dirigir todas nuestras acciones a convencernos, individualmente y en conjunto, de que cada uno puede, con lo que tiene y desde donde está, superar su propia situación y colaborar con la recuperación de todos los que se encuentran en iguales e incluso peores condiciones. Para esto hace falta unir voluntades, tanto por instinto de supervivencia como por amor a Venezuela, para emerger de las profundidades como una sola fuerza, potente e incontenible, que sirva para transformar y regenerar el país que hoy muchos, dominados por el pesimismo, dan por hundido en la quiebra y la desesperanza.
¿Qué tenemos que hacer en concreto?
Para que algo ocurra, es necesario estar dispuesto a dar el primer paso.
TO BE CONTINUED…