LIDERAZGO: 10 características que te distinguen como un líder visionario.

Hoy en día existe un caudal de información sobre liderazgo y un factor común es el hincapié en enseñar a los líderes a extraer el mayor potencial de quienes le siguen.

Para lograr sacar a la luz lo mejor de los demás y despertar en ellos sus potencialidades, es necesario crear un ambiente donde puedan crecer y florecer también como líderes.

A continuación te enumero las 10 características que te distinguen como un líder visionario:

  1. No esperas a que algo ocurra, tú haces que suceda.
  2. Sabes ver las oportunidades y las aprovechas.
  3. Influyes en las opiniones y en las acciones de los demás.
  4. Das valor a las personas.
  5. Atraes ganadores hacia tí.
  6. Capacitas a otros para que puedan dirigir.
  7. Provees ideas que ayudan a las organizaciones a las que perteneces.
  8. Posees actitud optimista.
  9. Estás a la altura de tus compromisos y responsabilidades.
  10. Eres leal a las causas que defiendes.

Para tener éxito con los demás, será determinante que desarrolles la capacidad de elogiar de manera sincera a las personas.

Al trabajar con la gente debes tener siempre presente que a todos nos gusta sentirnos valiosos y cuando eso ocurre tendemos a dar lo mejor de nosotros mismos.

Para lograr ejercer una influencia positiva en los demás tendrás que aprender a dar cumplidos, tanto en privado como en público.

En la medida que ratificas los sueños de otra persona la estás ayudando a superar sus dudas y das oxígeno a su alma.

Todas éstas son características de un líder visionario porque quien sabe ver y reconocer las cualidades en otros sabe reconocer también las oportunidades de crecimiento, aún en medio de las dificultades.

Ahora, cuéntame en los comentarios si reconoces estas características en tí. Si no las reconoces todas, te invito a que empieces a trabajar en ellas para desarrollarlas. ¡Obtendrás resultados grandiosos!

Muchas gracias por haber llegado hasta acá y, si esta información te ha parecido importante, por favor deja un “me gusta” y compártela para que llegue a más personas. ¡Te espero en la próxima publicación!

LIDERAZGO: 7 CONSEJOS PARA CREAR RECUERDOS QUE TE AYUDARÁN A INFLUIR EN LA GENTE

Una de las cosas más importantes que permiten ganarse a los demás es sembrar en ellos un buen recuerdo. Con toda seguridad, ya tú debes saber de qué te hablo porque también disfrutas cuando alguien trae a tu memoria buenas experiencias vividas. De esto se trata “tocar la fibra” de una persona. Cuando esto ocurre, se genera un vínculo que no se rompe y que, además, te otorga poder para ejercer influencia en el otro.

Un recuerdo compartido une a las personas porque lo que hayan hecho juntas crea una conexión que jamás se olvida. Especialmente cuando se está viviendo tiempos difíciles, volver la mirada hacia el pasado y revivir antiguos logros que se alcanzaron, estando juntos, suele reconfortar y ayuda a seguir adelante.

A continuación te dejo 7 consejos para crear recuerdos que te ayudarán a influir en la gente:

  1. Toma la iniciativa y haz que lo que quieres suceda.
  2. Invierte tiempo en estar con las personas con quienes quieres tener experiencias compartidas.
  3. No esperes a que algo memorable suceda, haz que lo importante para tí ocurra.
  4. Si en cualquier ocasión parece que nada sucede, usa tu creatividad para romper la monotonía, cualquier acción que tomes hará memorable una experiencia que en principio lucía aburrida.
  5. Crea buenos recuerdos generando experiencias compartidas con personas a las que amas.
  6. Tienes cosas que atesoras, no por su valor material sino por el recuerdo que te representan. Ayuda a otras personas a revivir buenos momentos brindándoles experiencias compartidas y maneras de recordarlas.
  7. Brinda tu propia experiencia y comparte tus buenos recuerdos, eso fortalece tu vínculo con los demás y amplía tu rango de influencia.

En resumen, los buenos recuerdos son de gran valor, crean vínculos y fortalecen nexos. Ayudan a crear relaciones positivas y te ayudan a ejercer influencia en los demás, pero tú debes hacer que suceda y no esperar a que algo memorable ocurra por cuenta propia.

Un verdadero líder toma la iniciativa para que las cosas buenas pasen.

Muchas gracias por llegar hasta acá y, si esta información te ha parecido importante, por favor deja un “me gusta” y compártela para que llegue a otras personas interesadas en este tema. ¡Te espero en la próxima entrada!

LIDERAZGO EFECTIVO: el mayor desafío de un verdadero líder.

En cada época han surgido distintos desafíos que han exigido la acción de verdaderos líderes, pero también de grupos de personas comprometidas con un mismo fin.

Tener un sueño y aceptar los retos que éste te representa te permite salir de la conformidad de lo que eres y dirigirte hacia todo aquello que puedes ser.

Creer en lo que ahora no ves te impulsa a materializarlo para demostrar que sí es posible lograrlo.

Tener algo más por lo cual luchar te permite confiar en recursos divinos que van más allá de tus capacidades y conocimientos.

Mantener vivo tu deseo de alcanzar una meta será tu motor en los momentos de mayores dificultades.

Confiar en tí mismo y en tu capacidad para lograr lo que otros creen imposible te mantendrá alejado de lo predecible y llenará tu vida de significado.

Pero creer en los demás y guiarlos hacia un fin común será lo que hará de ti un verdadero líder, y ese es tu mayor desafío.

En el duro camino del ejercicio del liderazgo, das tu paso más importante en tu propio desarrollo como persona y como líder cuando te das cuenta de que no puedes hacerlo todo tú solo, ni exclusivamente para tí. Aunque estemos viviendo tiempos en los que el individualismo parece cobrar cada vez más importancia y tomar más terreno, la verdad es que el éxito se alcanza de manera más segura cuando avanzas en grupo, siempre que ese grupo muestre el mismo grado de compromiso con la meta a alcanzar.

En la actualidad, 2020 y lo que va de 2021, el fenómeno que nos ha significado la pandemia y tener que cumplir con la cuarentena ha abierto la posibilidad a muchos de interiorizar grandes verdades. Nunca antes tuvimos una oportunidad tan genuina como ésta para encarar nuestros miedos y revisar nuestras más íntimas motivaciones.

Bien sea que ocupes algún puesto como líder de grupo o lo que quieras sea mejorar tu autoliderazgo, lo que quiero que te lleves hoy, después de leer esta publicación, es que ahora más que nunca estamos en capacidad de reconocer cuánto nos necesitamos, desde donde se encuentra cada uno y haciendo lo que mejor sabemos hacer. Todos somos útiles y necesarios, y un verdadero líder sabe lo importante que es transmitírselo a su equipo, así su equipo sea un núcleo de dos personas y una mascota ¡todos cuentan!.

Soñar es primordial, pero no hay sueño que se cumpla si no se acepta el desafío que implica, y no habrá desafío que se supere si no se reconoce al otro de manera genuina.

Muchas gracias por llegar hasta acá y si te ha gustado esta publicación por favor deja un “me gusta” y compártela para que pueda llegar a más personas interesadas en estos temas. ¡Te espero en la próxima entrada!.

9 CONSEJOS DE ORO PARA GANARTE LA SIMPATIA DE LOS DEMAS

El ejercicio del liderazgo te exige ganarte la confianza y el respeto de las demás personas. Es imposible que saques adelante iniciativas, de cualquier índole, si no cuentas con la simpatía y la aceptación de los integrantes de tu equipo, o de la gente en general.

Hoy en día la popularidad se mide en función de las reacciones y los comentarios en las distintas redes sociales, pero el don de gentes sigue pareciendo una cualidad reservada para pocos. Sobre este tema se ha escrito mucho; sin embargo, en la práctica parece no ser tan sencillo como en la teoría.

Si has asumido el reto de ejercer el liderazgo, cualquiera sea el área que hayas decidido liderar, debes haberte dado cuenta de lo importante que es que te conviertas en un imán para atraer a las personas. Seguramente sabes ya que en la medida que seas más agradable en tu trato, crearás mejores equipos, serás más respetado y lograrás mayores resultados. ¿Pero cómo lograrlo? ¿Cuál es el secreto para caer en gracia?

A continuación te enumero 9 consejos de oro para ganarte a los demás:

  1. Saca a relucir el valor que encuentras en cada persona.
  2. Ayuda a tu gente a encontrar su propósito y a trabajar en lo que más ama y mejor sabe hacer.
  3. Enseña a otros a pulir su visión y a esforzarse para lograr sus metas.
  4. Entrénalos para que desarrollen la capacidad de ver la ventaja que se oculta detrás de cada fracaso.
  5. Enséñales a cultivar una actitud positiva, sin desconocer la realidad. Esto lo da la objetividad.
  6. Hazles ver que cada día cuenta y que siempre se puede volver a empezar. Esto exige desarrollar la determinación.
  7. Enséñales que cada quien tiene algo valioso que aportar, sin excepción.
  8. Antes de pretender ganarte a los demás, reconcíliate contigo mismo.
  9. Comienza por aplicar estos secretos en tí y luego, cuando estés convencido y proyectes tu nuevo yo de manera natural, disponte a entrenar a los demás.

El liderazgo exige un carisma que viene de adentro y el tuyo lo tienes que proyectar con naturalidad.

Ahora, cuéntame en los comentarios si estos consejos generales te han sido útiles y si sugerirías alguno más. ¿Se te hace fácil ganarte la simpatía de los demás? ¿Encuentras alguna dificultad en particular a la hora de relacionarte con otras personas? Me interesa conocer tu experiencia y saber tu opinión sobre el tema.

Muchas gracias por llegar hasta acá y, si te ha parecido útil esta información, por favor comparte esta entrada para que llegue a otras personas interesadas en el tema. También puedes seguirme en elsellodelescritor.wordpress.com

¡Te espero en la próxima publicación!

7 CONSEJOS PARA EJERCER LIDERAZGO SIN CULPAR A OTROS NI A TI MISMO

Vivimos en un mundo en el que lo común es culpar a los demás de lo que nos ocurre a nosotros.

Con seguridad, debes tener grabado en tu memoria más de un incidente en en el que te culparon a ti por algo que salió mal, hayas tú tenido participación directa o no en el hecho.

No te conozco ni estuve allí, pero me atrevo a asegurar que alguien importante para ti te culpó de aquel mal resultado. Sí, se siente horrible. Lo sé porque a todos nos ha sucedido alguna vez.

También pudo haber ocurrido que estabas a cargo de una situación que no terminó bien, porque otras personas involucradas no cumplieron correctamente su parte, y tú los culpaste por ese fracaso sin asumir tu propia responsabilidad en el incidente.

La culpabilización por errores cometidos es el pan nuestro de cada día y es algo que nos amarga la vida a todos.

En la medida que vas acumulando culpas en tu haber, tu diario vivir se vuelve cada vez más gris, te sientes responsable por todo y no eres capaz de asumir nuevos retos porque el miedo a un mal resultado te paraliza.

Bien sea que tengas que trabajar con otros bajo la dirección de un líder, o seas tú ese líder que debe dirigir a otras personas (no importa si estamos hablando de tu grupo familiar), aprender a asumir tu responsabilidad te permitirá tomar el control de las situaciones que se presenten y manejarte de manera más efectiva.

Un mal líder culpa a su equipo de los malos resultados porque no asume sus propios errores, y con su propia actitud entorpece la comunicación que es tan necesaria para trabajar juntos y encontrar soluciones a los problemas.

Si deseas salir del círculo vicioso de la culpa, te dejo siete consejos útiles en cualquier área de tu vida:

  1. Ten siempre presente que los buenos y malos momentos son de todos.
  2. Si bien eres el líder, tú también eres parte del equipo y debes asumir tu propia responsabilidad.
  3. Ten la suficiente confianza con las personas de tu entorno laboral (o personal, según sea el caso) para que la comunicación fluya y puedan entre todos darse cuenta cuando algo no está saliendo bien y corregirlo de inmediato.
  4. Si se comete algún error que afecta a todo el grupo, asume tu propia responsabilidad en el hecho y no culpes a los demás miembros de algo en lo que tú también estás involucrado.
  5. Cuando los resultados no sean los esperados, aprende de la experiencia examinando lo que se hizo correctamente y lo que no.
  6. Habla con tu equipo, escucha lo que cada uno tiene que decir y ayúdalos a asumir su propia responsabilidad en los resultados, igual que como lo hiciste tú.
  7. Una vez haya sido estudiada entre todos la situación, informa las medidas que tomarás para corregir el error y evitar que se repita en el futuro.

Ejercer el liderazgo humano no es tarea fácil porque requiere que te pongas en el lugar de otros para comprenderlos, sólo así podrás establecer una comunicación efectiva; pero si lo logras, puedes dar por hecho que serás un mejor líder en un mundo cada vez más consciente.

Y tú ¿Crees que puedes aplicar estos consejos y salir del círculo de la culpa? Déjame tu comentario y conversemos al respecto, ¡me encantará responderte!

Gracias por llegar hasta aquí. Si te ha sido útil la información, por favor déjame un “me gusta” para que pueda llegar a más líderes en potencia, suscríbete para que recibas en tu correo la notificación cada vez que yo agregue una entrada nueva, y comparte este artículo con tus amigos para que también pueda ayudarles a ellos a despertar su líder interno.

Para que algo ocurra, hay que estar dispuesto a dar el primer paso.

LOS 10 CONSEJOS DE RIGOR PARA SER UN BUEN LÍDER Y NO FRACASAR EN EL INTENTO

Dicen que el ego es el principal enemigo del buen liderazgo porque un líder egocéntrico sólo está pendiente de sí mismo, de sus propios puntos de vista, de sus necesidades personales y toma las decisiones según lo que le conviene más a él y no al grupo.

Todos hemos tenido oportunidad de toparnos con alguien que se cree el centro del mundo, que piensa que los demás estamos para obedecer y, además, disfruta intimidando a quienes se encuentran a su alrededor. Por lo general, se trata de un personaje desagradable y despótico con quien nadie quiere quedarse a solas, pero también puede ser de esas personas que delante de la gente se muestran aparentemente empáticas, cuando en realidad son sencillamente insoportables en su vida personal.

El líder egocéntrico sólo piensa en él mismo, cree que se sabe todas las respuestas y que nunca se equivoca. Su actitud frente a los demás es de superioridad porque considera que nadie está a su altura y las reglas fueron creadas para todos, menos para él. Suele ser rígido y de mente cerrada porque contempla todo desde un solo punto de vista: el suyo. Siendo así, no busca comprender a los demás porque está enfocado exclusivamente en su ascenso y proyección personal. Aunque para esto tenga que pasar por encima de otros.

Para ejercer un buen liderazgo, todos requerimos tener canalizado nuestro ego porque de allí proviene nuestra autoconfianza, nuestra seguridad en la toma de decisiones, nuestra capacidad de resolver problemas (en medio incluso de situaciones apremiantes) y nuestra autovaloración.

En lo que no debemos caer es en la sobrevaloración de nosotros mismos y en eso sí que pienso que debemos ser estrictos. Tan enfermo está quien se subestima a sí mismo como quien subestima a los demás.

Tomando en cuenta todo lo que te he expuesto hasta aquí, te sugiero que en cualquier situación que tengas que ejercer el rol de líder recuerdes lo siguiente:

  1. Antes que tus propios intereses, lo primordial es trabajar por el bien común.
  2. Donde vas tú, van todos. En la unión está la fuerza.
  3. Ni eres rey ni los miembros de tu equipo son tus súbditos.
  4. Eres quien tienes la responsabilidad de mostrar el camino, pero vas avanzando en grupo.
  5. Tu gente es tu fortaleza y ellos confían en ti.
  6. Conocerte a ti mismo te permitirá saber con qué recursos personales cuentas, pero conocer a tu equipo determinará cuán lejos llegarán en manada.
  7. Muchas veces sentirás cansancio, especialmente cuando los objetivos planteados no se estén cumpliendo con la rapidez deseada. En ese caso, date un respiro para descansar pero continúa hasta vencer el obstáculo.
  8. Siempre ponte en los zapatos del otro. Esto generará empatía en tu grupo y fortalecerá los lazos entre ustedes.
  9. Si haces bien tu trabajo, con tu ejemplo despertarás a nuevos líderes.
  10. Siendo un líder con un ego saludable, tendrás la dicha de trabajar con equipos motivados.

Y tú ¿Crees que puedes ser un buen líder? ¿Dónde encuentras la mayor dificultad? Déjame tu comentario y conversemos al respecto, ¡me encantará responderte!

Gracias por llegar hasta aquí. Si te ha sido útil la información, por favor déjame un “me gusta” para que pueda llegar a más líderes en potencia, suscríbete para que recibas en tu correo la notificación cada vez que yo agregue una entrada nueva, y comparte este artículo con tus amigos para que también pueda ayudarles a ellos a despertar su líder interno.

Para que algo ocurra, hay que estar dispuesto a dar el primer paso.

CONOCE A LOS DEMÁS Y LLEGARÁS MÁS LEJOS

Si estás en el camino del autoconocimiento, para liderar tu propia vida y ayudar a otros, debes haberte dado cuenta de que tan importante es conocer a los demás como conocerte a ti mismo.

¿Cuál es la importancia de conocer a las demás personas?

En la medida que te conozcas a ti mismo tendrás mayores posibilidades de establecer relaciones sociales saludables, te será más fácil alcanzar tus metas y por tanto el éxito en tu vida. Sin embargo, darte el trabajo de conocer a los demás será lo que determinará cuán lejos llegarás en lo que te propongas.

Saber lo que piensan las personas de tu entorno, cómo se sienten frente a los acontecimientos del día a día y cómo reaccionan ante diversas circunstancias, te da una ventaja enorme sobre el resto. Ese conocimiento es la base primordial de una comunicación efectiva que a su vez resulta vital, tanto en el desempeño profesional y laboral como en el terreno de las relaciones personales.

En el área laboral, muchas veces toca trabajar con equipos cuyos miembros tienen características muy diferentes. Si no practicas el “arte” de conocer a los demás, se te hará doblemente difícil sacar adelante el rendimiento de tu grupo. Esto es primordial a la hora de ejercer puestos de liderazgo.

Se trate de la gente con la que laboras, o incluso con la que vives, debes darte el trabajo de conocer a esas personas si quieres anticiparte a posibles problemas y darles solución incluso antes de que ocurran.

Ejercer el liderazgo humano requiere una alta tasa de comprensión, objetividad, tolerancia, disposición al diálogo e intuición. Nadie ha dicho que sea fácil, especialmente porque somos diferentes y muchas de las personas con las que a diario tenemos que interactuar carecen de conocimientos sobre lo que quizás nosotros ya dominamos. Además, se requiere de madurez emocional para enfrentar las situaciones propias de las relaciones interpersonales. Sin embargo, si lo sabes y haces lo que tienes que hacer, tienes grandes posibilidades de éxito.

Siempre que te relaciones con alguien más, toma en cuenta si la otra persona es de otro país, si pertenece a un área profesional distinta a la tuya e incluso si está en otro rango de edad. Infórmate sobre sus costumbres para entenderla mejor y así poder establecer una comunicación más efectiva.

Como reto, te sugiero que te preguntes a ti mismo cómo quieres que te traten si tienes que trabajar o convivir con personas de nacionalidad distinta, con una profesión diferente a la tuya, mayores o menores que tú. ¿Cómo quieres ser tratado si el “diferente” eres tú? Y cuando tengas tus respuestas, procede a ponerlo en práctica y mira con atención qué sucede.

Gracias por llegar hasta aquí. Si te ha sido útil la información, por favor déjame un “me gusta” para que pueda llegar a más líderes en potencia, suscríbete para que recibas en tu correo la notificación cada vez que yo agregue una entrada nueva, y comparte este artículo con tus amigos para que también pueda ayudarles a ellos a despertar su líder interno.

Un buen líder reconoce y comprende al otro porque sabe colocarse en sus zapatos.

SÉ TÚ MISMO Y VENCE TU INSEGURIDAD

Es de humanos experimentar inseguridad, especialmente frente a situaciones desconocidas. Comúnmente, todos en algún momento nos preguntamos ¿Qué hago para dejar de sentirme inseguro? ¿Por qué siento tanto miedo y no puedo dominarme frente a esto?

Este tema es amplio y sería irresponsable tratarlo de manera superficial. Hoy me referiré a la inseguridad que experimentas cuando no te sientes a la altura de las circunstancias , o tienes la percepción de que los demás avanzan y tú no.

Si sufres a causa de tus inseguridades, conoces el suplicio de llevar tus cargas en silencio para no ser juzgado como débil. Sabes todos los malestares que esto te genera y, aunque probablemente ya te has documentado y quizás ya hayas consultado a diversos especialistas, el asunto es que la carga sigue allí. Yo lo he vivido y sé de qué se trata, por eso puedo hablarte de esto con propiedad.

En internet abundan los artículos sobre cómo vencer la inseguridad personal y los pensamientos autolimitantes. Siempre encontrarás que se trata de una pobre imagen que tienes de ti mismo que se resuelve elevando tu autoestima, pero no es eso lo que te voy a decir.

Cuando eres inseguro, tu miedo afecta tu desempeño en distintas áreas de tu vida. Sí, debes enfrentar tus temores para poder obrar cambios positivos en tu día a día; pero lo que hagas debe ser acorde con tu forma de ser. Obligarte a permanecer en situaciones, lugares o relaciones en las que no puedes ser tú mismo y donde te ves forzado a comportarte de una manera que no es la que te caracteriza, sólo empeora las cosas y aumenta tu sensación de insuficiencia. Esto te lo digo por experiencia propia.

A lo que no debes temerle es a romper con lo que sientes que te hace daño. Cualquier cosa que te esté obligando a ir en contra de ti mismo debe salir de tu vida. Ese es el primer acto de sinceridad contigo mismo que debes ejecutar. Si no lo haces, seguirás llevando a cuestas un saco de pesares muy difícil de soportar. Yo ya me desprendí del mío.

En vez de mandarte a hacer una lista de las que crees son tus fortalezas y debilidades o empujarte a hacer lo que internamente rechazas, te haré cuatro preguntas precisas que contienen la clave para que empieces a ver tu vida a través de otro cristal:

  1. En tu rutina diaria ¿Dejas un tiempo para ti?
  2. A diario ¿Acostumbras hacer cosas que te gustan?
  3. En tu trabajo ¿Te dedicas a una actividad en la que expresas lo que mejor sabes hacer y más fácil se te hace?
  4. En tus relaciones personales ¿Te rodeas de personas afines contigo con las que te sientes en confianza para expresar abiertamente lo que piensas y sientes?

Si respondiste “SI” a todas las preguntas anteriores, te felicito de todo corazón. En caso de haber respondido “NO” a alguna, o incluso a todas, entonces es momento de que tomes acción. Yo lo hice hace dos años.

En la medida que te ocupes de ti mismo, procurándote lo que te gusta y te hace bien, aunque tengas que comenzar de nuevo encontrarás la motivación necesaria para seguir adelante. Tus resistencias internas irán cediendo y poco a poco te irás sintiendo cada vez más como pez en el agua. Además, te sentirás capaz de asumir nuevas responsabilidades, aun en medio de escenarios confusos y desafiantes. Eso es liderazgo humano. ¡Que te lo digo yo que estoy en Venezuela!

Gracias por llegar hasta aquí. Si te ha sido útil la información, por favor déjame un “me gusta” para que pueda llegar a más líderes en potencia, suscríbete para que recibas en tu correo la notificación cada vez que yo agregue una entrada nueva, y comparte este artículo con tus amigos para que también pueda ayudarles a ellos a despertar su líder interno.

Para que algo ocurra, hay que estar dispuesto a dar el primer paso.

ERES LÍDER POR NATURALEZA

Si te interesa el tema del liderazgo, seguramente más de una vez te habrás hecho preguntas como ¿Cuáles son las fortalezas de un líder? O ¿Cómo puedo llegar a ser un buen líder?

Para abordar este tema, comenzaré por recordarte que tu capacidad de liderazgo es el conjunto de habilidades con las que cuentas para ejercer influencia en los demás.

Generalmente, el común denominador de la gente que te rodea esperará de ti, como líder, que marques el camino y que resuelvas los problemas que te salgan al paso. Sin embargo, no siempre podrás cumplir esas expectativas.

Tú mejor que nadie sabes todas las cargas que llevas a cuestas y los dolores emocionales por los que pasas cada vez que un sueño se te cae, especialmente cuando te enfrentas al rechazo o a la mezquindad de muchos a tu alrededor.

Conforme adquieres responsabilidades y te expones, más crecen las expectativas y parece más difícil cubrirlas. Ciertamente, este mundo se caracteriza por la inconformidad, y parece que tú fueras ese muro donde la humanidad quiere escribir sus graffitis de quejas y reclamos para saciar su vanidad.

Es un error que pretendas ser perfecto, creer que puedes tener bajo control cualquier situación que surja, o peor aún exigírtelo. Nada más lejos de la realidad. Eso era antes, “en los tiempos de María Castaña” (como diría mi abuelita) que el líder era un personaje heróico del que se esperaba todo y al que le estaban prohibidas las fallas y hasta la más mínima debilidad.

Hoy en día, con la entrada en el siglo XXI y todos los cambios que estamos viviendo, la forma de ejercer el liderazgo se está modificando y está surgiendo un prototipo de líder más humano, más cercano y que nada tiene de inaccesible.

¿Existe ya ese tipo de líder? Bueno, yo pienso que el ejercicio del liderazgo es un área más donde estamos viviendo una transición como sociedad. Si no lo hay ya, muchos nos estamos preparando.

Todos estamos viéndonos en situación de aprender de nuevo para adaptarnos a las exigencias de la era en la que acabamos de ingresar y, precisamente porque la digitalización y el confinamiento durante 2020 nos han obligado a un distanciamiento social, ahora más que nunca cobra valor la empatía y la conexión emocional, para asegurarnos una comunicación efectiva en un entorno que apuesta a la deshumanización. Nos urge un liderazgo humano y los protagonistas de este proceso transformacional somos nosotros mismos.

Si queremos salir triunfantes de esta adaptación a los nuevos tiempos, tenemos que sacar a la luz al líder que llevamos dentro, para dirigir nuestra propia vida y ayudar a otros a dirigir la suya, siempre pensando en el bien común.

Entonces ¿existe ese líder humano o no? Pienso que sí, ese líder es cada uno, desde lo que es, desde lo que ama, desde lo que mejor sabe hacer y desde aquello en lo que se siente unido a los demás.

Ese nuevo líder eres tú, en la medida que te conozcas a ti mismo y, sin juzgarte, te aceptes. Sólo así podrás ver con total nitidez cuáles son esas cualidades de las que puedes echar mano para dar tu aporte en cualquier escenario en el que te desenvuelvas.

Todos somos líderes por naturaleza, sólo tenemos que descubrir en qué ¡Y tú  no eres la excepción!

Gracias por llegar hasta aquí. Si te ha sido útil la información, por favor déjame un “me gusta” para que pueda llegar a más líderes en potencia, suscríbete para que recibas en tu correo la notificación cada vez que yo agregue una entrada nueva, y comparte este artículo con tus amigos para que también pueda ayudarles a ellos a despertar su líder interno.

El Nuevo Liderazgo y la Reconexión Espiritual

La Fe parte de la autoconfianza y la baja autoestima es el primer obstáculo a vencer. No hay Fe verdadera mientras haya inseguridad en la propia capacidad para alcanzar las metas, vencer los obstáculos y transformar la realidad. La oración es efectiva cuando parte del deseo genuino de obtener algo realmente anhelado. , pero en un mundo donde mayormente las personas no creen en sí mismas y tienen baja autoestima esas oraciones parecen caer en saco roto. No puede haber Fe verdadera donde hay desconfianza, ansiedad e inseguridad porque el Poder que todo lo vence reside en cada individuo y es desde sí mismo que se proyecta hacia su entorno.

El sistema usa infinidad de recursos para minar la autoconfianza de las masas porque esa es la manera más segura y efectiva de mantener control sobre ellas. La esclavitud, la frustración, la enfermedad, las adicciones, las relaciones de baja calidad, la delincuencia e incluso la superpoblación son consecuencia de no desarrollar las cualidades espirituales.

Las instrucciones han sido transmitidas a lo largo de todas las épocas y periódicamente se dejan evidencias sobre realidades que son desconocidas por las mayorías, pero hay dos condiciones fundamentales que limitan el acceso a la información: el interés del sistema en ocultarla y, por otro lado, la necesidad de mantener a resguardo verdades para las cuales el individuo común no está preparado.

¿El evangelio salva? Sí, pero no como se le ha transmitido a las masas, no con golpes de pecho ni con oraciones huecas, es por eso que los males comunes continúan apoderados de la humanidad. Las épocas cambian, la tecnología avanza, aparentemente la vida se simplifica debido a técnicas cada vez más sofisticadas pero el ser humano sigue sumido en el sufrimiento siendo víctima de sus propias circunstancias. La traición ha estado a la orden del día y cada vez son más los esclavos de sí mismos y del sistema porque hay quienes han usado información sagrada para ejercer dominio y transgredir las leyes de la naturaleza, que son las que rigen al planeta en el plano material.

El futuro de la humanidad está en nuestras manos y depende de lo que hagamos en el presente. Hacerte consciente de ti mismo y de la responsabilidad que tienes en lo que nos ocurre a todos es el primer paso para lograr una vida más plena, dejando además a próximas generaciones, a través de nuestro aporte, un mundo más equilibrado y en el que valga la pena vivir.

Cuando tomas las riendas de tu vida y te comprometes con el bienestar grupal, haciendo lo que tienes que hacer, contribuyes con el ejercicio del verdadero liderazgo humano.

Reconéctate.